A los 3 años de vida podemos considerar que el niño ya ha desarrollado los elementos básicos de la motricidad, y su capacidad de razonamiento es ya muy elaborada. Incluso si será diestro o zurdo está casi claro. A partir de ahora tendrá que ir refinando la coordinación de los movimientos básicos que ha aprendido hasta esta edad.
Haz que tu hijo te imite. Coloca ambos brazos hacia arriba y déjalos caer de modo que giren dibujando círculos en direcciones opuestas.
Salta abriendo y cerrando las piernas con cada salto, repitiéndolo 5 veces.
Deberá caminar adelantando el brazo y la pierna del mismo lado a la vez, alternando lado derecho e izquierdo.