Tu columna no ha sido diseñada para soportar 10-12 kg de más y eso tarde o temprano pasará factura a menos que te ocupes de ella. Practicando estos ejercicios conseguirás contrarrestar la postura forzada que adoptan tus vértebras lumbares a lo largo del día. ¡De este modo evitarás las molestas lumbalgias y ciatalgias que caracterizan a la embarazada!
Inspira. Pon una mano en la columna lumbar (o apóyala contra la pared) y corrige la postura aplanando la zona lumbar.
Boca arriba, piernas juntas, rodillas flexionadas, plantas apoyadas y brazos en cruz.
Sentada, con las rodillas flexionadas contra el torax, y las manos sujetando los tobilllos, separa un poco las rodillas y despega los pies del suelo manteniendo el equilibrio en esta posición.