Existe riesgo de infección en carnes poco hechas, pero es evidente que no hay riesgo en embutidos comprados con evidencia de control sanitario estricto. Aún así, es mejor evitar los embutidos si no sabemos su procedencia exacta.
Una maniobra que también nos puede ayudar es congelar estos productos. Además, no te olvides de lavar las frutas y las verduras.