El punto es el comodín del guardarropa de las futuras mamás porque es cómodo, favorecedor y versátil. Busca vestidos, pantalones y chaquetas de punto: por su caída y elasticidad se adaptan de maravilla a los cambios de tu cuerpo.
A medida que tu bebé aumenta de peso, ejerce más presión y tú notas molestias en la zona pélvica y en la lumbar. Además, te pesa la tripa, te cuesta moverte y te sientes muy incómoda. Es el momento de utilizar una faja de premamá, consulta con tu ginecólogo.
La piel cubre un centímetro del cuerpo, pero con el embarazo llega a cubrir hasta 10. Procura que esté lo más hidratada posible para que mantenga su elasticidad y sus fibras no se rompan al estirarse, así evitarás las estrías. Aplícate una buena crema, bebe mucha agua y aliméntate de productos ricos en vitaminas.
Desde el minuto uno de la concepción experimentarás mil y un cambios físicos. Son fundamentales para el buen curso de tu embarazo, pero debes conocerlos para sentirte segura, te adaptes con facilidad y sepas con qué productos cuidarte y cómo mitigar las molestias.
Las dudas sobre un posible embarazo llegan con la primera falta de la menstruación. En la farmacia encontrarás infinidad de pruebas de embarazo para saber si vas a ser mamá. Relájate: son muy fáciles de usar, lee bien las instrucciones, recuerda que sus resultados son muy fiables y, además, siempre se pueden repetir.
A partir de la semana 28 de embarazo, deberás tener lista la maleta con todo lo que vas a necesitar en el hospital cuando seas mamá. Desde camisones y zapatillas hasta la documentación necesaria. Organízate y prepara una lista exhaustiva: como mínimo pasarás dos días allí.
Adquirir lo que vas a necesitar para tu bebé es una tarea placentera. Si la llevas a cabo con tiempo y organización disfrutarás y tendrás una canastilla completa. Elabora una lista con lo necesario, comienza dos meses antes del parto, y sé práctica: tu bebé necesitarás muchas cosas
El primer síntoma de embarazo es el dolor de pecho. A veces te resultará insoportable, pero si lo hidratas bien y utilizas un sujetador a medida, podrás mantener a raya este dolor, amamantar sin problemas a tu bebé cuando nazca y prevenir las estrías.