Que tu bebé se alimente bien desde su nacimiento depende de ti. Vigila sus comidas, ofrécele una dieta variada, enséñale a disfrutar de los alimentos y practica con el ejemplo. Los niños que comen sano son niños felices.
Para vestir a tu bebé debes tener en cuenta que su piel es muy delicada: necesita tejidos naturales para sentirse cómodo, y como aún no regula bien su temperatura corporal, no le abrigues en exceso. Si llora, puede que su piel esté irritada o que tenga calor o frío.
Alrededor del primer año de vida los bebés comienzan a andar. Necesitan mucho espacio, bastante libertad y la estrecha vigilancia de sus padres, así como el calzado y la ropa apropiados para empezar a caminar con paso firme y seguro por la vida
Al nacer, los bebés lucen una pelusilla fina y suave. Cuídala con mimo para que su verdadero pelo salga fuerte y sano: lávala regularmente, masajea su cuero cabelludo con delicadeza y córtale el pelito a partir de los seis meses.
La relación de tu bebé con los adultos varía a lo largo de su vida. Ya se trate de un niño tímido o abierto, es fundamental que el adulto le observe, preste atención a su estado de ánimo y se esfuerce por entender las señales que le envía. Pero, sobre todo, deberá expresar seguridad, optimismo y serenidad
A media que tu bebé crece, su ritmo de sueño varía: duerme más horas seguidas y pasará más tiempo despierto. Ahora sí que vas a disfrutar de él, aprovecha para estimularle, jugar con él, besarlo, abrazarlo y enseñarle a dormirse solito. Para que en el futuro sea un niño feliz.
A los tres meses, tu bebé se ha adaptado de maravilla a su nueva vida. Y te hace feliz comprobar cómo ha crecido, cómo levanta ya su cabecita cuando está boca abajo y se chupa las manos. Le oyes decir sus primeros gugus ajos y te emocionas cuando, sólo con verte, sonríe y te echa los brazos. Ahora sí que es una monada.
A medida que tu bebé crece sus necesidades cambian, así como los accesorios que se adaptan a su crecimiento y le facilitan la vida a él y a ti. A partir de los siete meses, cuando se mantenga sentado, y sus horarios se parezcan a los tuyos, necesitará una trona segura y cómoda. Tu bebé disfrutará comiendo, aprenderá a hacerlo solito y se integrará en la vida familiar.