Las colchas de cuna han evolucionado: los edredones y las fundas nórdicas cumplen una doble función, la decorativa y la de abrigar. Son calentitas, suaves y no pesan. Ya puedes olvidarte de las mantas para que tu bebé duerma como un angelito.
Los sujetadores de lactancia tienen que tener los tirantes reforzados, adaptarse a los cambios de tu pecho durante la lactancia y permitir dar de comer a tu bebé con toda comodidad. Son imprescindibles porque sujetan sin apretar y así, miman tu pecho.
Son necesarios porque se trata de un sistema de defensa del organismo. Vigila a tu bebé y si tiene muchos moquitos, ofrécele que beba constantemente y límpiale bien la nariz: lo importante es que los elimine para que pueda dormir, respirar y comer.
Tú sabes mejor que nadie que amamantar a tu bebé supone mil y un beneficios para tu hijo. Pero debes cuidar tu pecho: una buena higiene y mantenerlo seco es fundamental. Elige con cuidado las almohadillas protectoras: evitan que te manches y absorben las pérdidas de leche; son perfectas para prevenir las temidas grietas.
Antes de montar en el coche a tu bebé comprueba que la sillita está bien sujeta y que él mantiene una postura cómoda, después abrocha bien el arnés de seguridad. Nunca, aunque vayas muy cerca, tu bebé debe viajar en automóvil sin su sillita de seguridad. Es por su bien y, además, lo exige la ley.
El culito de tu bebé es una de las partes más delicadas de su cuerpo, por eso se irrita con facilidad. Cuando le cambies el pañal, muy a menudo, límpiales bien y ponle cremitas especiales para su culete:. Déjalo al aire unos minutos, notará la diferencia.
Durante sus primeros días de vida los bebés deben comer a demanda, es decir, cuando lo pidan, y eso incluye las noches. Para que las tomas nocturnas no se conviertan en una pesadilla, descansa cuando puedas durante el día y hazte con algunos artículos que te lo pondrán más fácil.
En los primeros meses de embarazo, tu cuerpo cambia muchísimo a nivel interno, pero aún es pronto para que se note. Sin embargo, tú sí percibes estos cambios y ya no sabes qué ponerte. Busca las prendas con las que esconder los dos o tres kilos que ganarás estos meses y te sientas guapa y cómoda.