Se acercan las navidades, y los niños se topan con anuncios de juguetes constantemente: en la televisión, en la radio, por la calle y hasta en el buzón de casa encuentran un nuevo catálogo cada día. Y lo quieren todo: no saben distinguir entre lo que de verdad les gusta de lo que les deslumbra. Ayúdales, es más fácil de lo que crees.
Los niños son el gran público de la televisión: como media la ven al día algo más de dos horas, pero el 70% lo hace sin compañía adulta. Para que la tele se convierta en estímulos positivos, los padres deben imponer su criterio y supervisar aquello que ven sus hijos. En cambio, la radio mantiene despierta la imaginación y reclama más atención al lenguaje y a la música.
Cuando un niño juega, se divierte, pero también aprende y se desarrolla. Los juguetes educativos son un regalo perfecto para estas navidades: estimulan a tu hijo y si los elijes según su desarrollo, sus gustos y sus necesidades, le encantará.
El 20 de noviembre se celebra el Día Mundial de la Infancia. Su objetivo es recordar a los padres que de ellos depende la felicidad de los niños. Por su falta de madurez, su vulnerabilidad y su inocencia, necesitan protección. Como madre o padre, en tus manos está que tu hijo lleve una vida digna y se respeten sus derechos. Empieza por hacerlo tú.
Tu hijo tiene tres años, ha dejado atrás su época de bebé: es autónomo, no usa pañal, se expresa de maravilla, sabe lo que le gusta y lo que no y ya va al colegio. Es el momento de adecuar su habitación a sus nuevas necesidades.
Necesitarán al menos 15 minutos, leche, tostadas o cereales, y algo de fruta para que el desayuno de los niños sea completo. Acompáñalo en su festín matutino, tómatelo sin prisas y con buen humor. Un niño que desayuna bien, rinde más, tienen ganas de aprender, de hacer amigos y, además, está previniendo la obesidad.
Hasta el primer año de vida no añadas sal a los purés de tu bebé: le basta con la que contienen los alimentos, porque su organismo no está preparado para asimilar un exceso de sal. De este modo sentarás las bases de una alimentación saludable para el futuro, y el presente, del niño.
Cualquier excusa es buena para pasarlo de miedo con los niños. Y Halloween se ha convertido en una muy especial: a nuestros hijos les encanta disfrazarse de vampiros, ir por las casas pidiendo caramelos y decorar el hogar con calabazas y fantasmas. Lo pasan de muerte.