Utilizamos cookies propias y de terceros para realizar medición de los hábitos de navegación de los usuarios y ofrecer publicidad de interés. Si continuas navegando, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí. (He leído y acepto este aviso)

Buscador de texto del Grupo Carrefour

Ayuda

Inicio » Embarazo » Biblioteca

Biblioteca » Buscador

Biblioteca

Seguimiento de embarazo y parto

La cuarentena: volver a ser tú misma

Tu cuerpo necesita unos 40 días para que una vez que has dado a luz vuelvas a ser la misma de antes de quedarte embarazada, por eso se llama cuarentena, o también puerperio. Los cambios no sólo afectan al aparato reproductor, también a las hormonas y a todos los órganos que han tenido que encajarse para hacer sitio al bebé ahora que acunas con tanto amor. Sentirás alegría y emoción, inseguridad y miedo: tantos cambios te afectarán emocionalmente, pero recuerda que para tu bebé es también una etapa de adaptación a la vida.
Imprimir Guardar Añadir a favoritos Enviar a un amigo Compartir

Qué es la cuarentena

Una vez que tienes a tu bebé recién nacido en brazos tu cuerpo sigue trabajando: ahora se trata de que seas físicamente la misma de antes de quedarte embarazada, que todos tus órganos vuelvan a su sitio y a sus tareas habituales. Comienza la cuarentena o puerperio y notarás las consecuencias de una serie de cambios físicos, pero ten en cuenta que a cada mujer afectan de manera diferente. Ante cualquier duda, consulta al ginecólogo, y recuerda: la naturaleza es sabia y ahora tu cuerpo se prepara  para que afrontes tu vida futura al cien por cien y para que amamantes a tu bebé.

El bebé también tiene su cuarentena

Para tu hijo recién nacido también se trata de periodo de transición: debe adaptarse a la vida extrauterina, y quizá es el mayor cambio al que se enfrentará a lo largo de toda su vida. Es algo innato que tú quieras protegerlo y mimarlo y te sorprenderás lo placentero que es acunarlo, hablarle y besarle; en este momento comienza esa relación especial entre ambos que durará toda la vida.

A partir de ahora el alimento viene de fuera y tendrá que llorar para que le den de comer. En las primeras horas después de su nacimiento, abrígale para que su temperatura corporal se mantenga lo más parecido a la temperatura uterina, no te olvides del gorrito de algodón ni de las manoplas, busca ropita de tejidos naturales y déjale que duerma todo el tiempo que necesite.

Pero sobre todo, te sorprenderá lo rápido que ambos os acostumbrareis a estar juntos. Una vez que pase la cuarentena, todo será más sencillo: piensa que se trata de una etapa de adaptación por parte de los dos.

Depresión posparto en la cuarentena

Al principio te sentirás superada: el pecho te duele porque está produciendo leche, crees que no podrás hacerte cargo de ese diminuto ser humano que duerme a tu lado, te sientes agotada por el esfuerzo físico del parto, ves que tu cuerpo aún no ha cambiado todo lo que quisieras y las hormonas te van a volver loca: son las responsables de que pases en un segundo de la risa al llanto, de que tu estado de ánimo cambie una vez tras otra en minutos: te embarga la tristeza en ocasiones, sientes ganas de llorar sin saber muy bien por qué, te ves tremendamente sola, crees que nadie te entiende, pero también tienes momentos de euforia, momentos en los que te inunda el  orgullo al ver a tu bebé dormido en su moisés, de ternura, de alegría y de muchísimo amor.

Pero ¿qué te está pasando?, ¿se trata de la depresión postparto? Sí, así llaman a ese estado emocional por el que estás pasando y la explicación es muy simple: una vez que has dado a luz, el nivel de estrógenos y progesterona baja con rapidez, lo que influye en tu estado de ánimo. Ni tú misma lo puedes controlar: los cambios hormonales, las transformaciones físicas que se están produciendo en tu cuerpo, sentir que tu bebé depende sólo de ti y lo mucho que te ha cambiado la vida en horas te hará dudar, sentirte abrumada y sola. A veces creerás que nunca superarás semejante estado de tristeza, y hasta algunas mujeres se sienten culpables: no entienden que tener a su bebé, lo que más deseaban en el mundo, les suma en esa honda tristeza.

Se trata de una reacción normal: en los días posteriores al parto la reciente mamá necesita sentirse querida, y contar con momentos de soledad en los que poder desahogarse y llorar, si es lo que necesita.

Ten en cuenta que cada mujer reacciona de manera diferente y que son sólo ocho semanas, unos 40 días, lo que tardarás en asumir tus cambios físicos y psíquicos y volverás a ser la de siempre, te embargará la felicidad cada vez que mires a tu hijo, le des de comer, le saques de paseo y le acunes. Feliz de ser madre.

La tradición de la cuarentena

Durante siglos, la madre y la suegra de la reciente mamá eran las encargadas de ayudarla y aconsejarla durante la cuarentena. La misión de las abuelas era la de atender la casa, cocinar y cuidar de la madre, a la que además aconsejaban sobre cómo cuidar del bebé en sus primeros días, cómo amamantarle y cómo bañarle.

Mientras, la reciente mamá descansaba y se recuperaba físicamente del parto, amamantaba a su hijo y apenas salía de casa y el padre iba y venía de casa al trabajo sin implicarse demasiado, bien por comodidad o bien porque las abuelas no se lo permitían. Para muchas, esta ayuda suponía un gran respiro y la agradecían encantadas, mientras que para otras era todo lo contrario: caracteres que chocan, opiniones diferentes, poca libertad para la reciente mamá y ninguna intimidad para la pareja, por ejemplo.

Hoy, todo eso ha cambiado: libros, webs, clases de preparación al parto, visitas al ginecólogo, conversaciones con otras madres recientes… son una gran fuente de información y también de ayuda, y las mujeres se enfrentan a la maternidad con una idea de cómo es un parto, qué complicaciones se pueden dar y cómo actuar en ese caso. Incluso son más previsoras y deciden cómo, cuándo y de qué manera gestionarán su hogar al regreso del hospital y ellas deciden a quién pedir ayuda, cómo y cuándo.

Tu intuición, tu instinto, y los consejos y el apoyo de tu madre, tu mejor amiga o de tu hermana, por ejemplo, te ayudarán a ganar la partida. Eso sí, recuerda pedir ayuda cuando le necesites y descansa siempre que puedas: tu cuerpo necesita recuperarse del gran esfuerzo del parto y de los nueve meses del embarazo. ¿Por qué no intentas dormir entre toma y toma?

Además, hoy los hombres están mucho más implicados que antaño y más informados, también ellos saben a qué se van a enfrentar tras el nacimiento de su hijo y además de estar presentes durante el parto, tienen la opción de acogerse a la baja por paternidad para disfrutar de su bebé, acompañar a la reciente mamá y gestionar las necesidades del hogar.

Las fases de la cuarentena

Las 24 horas después del parto se les llama puerperio inmediato y en ellas tu bebé cumple un papel fundamental: al succionar tu pecho está estimulando la producción de oxitocina, la hormona responsable de que el útero se contraiga.

El puerperio mediato abarca las primeras 72 horas de vida de tu hijo. Tu bebé ya se habrá habituado a succionar tu pecho para comer, pero ten en cuenta que la subida de la leche no es inmediata, mientras tanto las mamas segregan calostro, un líquido denso y amarillento, ideal para tu hijito.

El puerperio tardío comienza a partir del tercer día después del parto. Los puntos están cicatrizando y tu bebé y tú vais cogiendo una rutina. La costra placentaria tardará en caerse unos 15 días. Pero ¿cómo lo sabrás? Porque cuando notes que tu sangrado está disminuyendo aumentará de forma repentina, y después comenzará a desaparecer de nuevo. Los primeros días será de color rojo intenso con algún coágulo, después adquirirá un color marrón y a la semana se volverá amarillo o blanco y se le llama loquios. Ante cualquier duda, lo mejor es consultar con el ginecólogo.

Las hormonas en la cuarentena

Todas las hormonas que se pusieron en marcha para garantizar el crecimiento del feto durante el embarazo vuelven a su estado normal en cinco o seis días: por ejemplo, la hormona lactógeno, que se encarga de aportar energía al feto; el estrógeno, que estimula el crecimiento del útero, y la progesterona, que prepara el útero para la implantación del embrión y le ayuda a relajarse para que no des a luz antes de tiempo. La hormona gonadotropina, que sólo se produce durante el embarazo, desaparece antes de una semana y la prolactina, que se encarga de la producción de leche materna, comienza a funcionar.

En general, el sistema hormonal vuelve a trabajar para permitir una nueva ovulación y, por lo tanto, la menstruación, algo que varía si das o no el pecho a tu hijo.

En el caso de que no le amamantes, volverás a tener la regla 40 días después y si le alimentas con leche materna, la amenorrea de la lactancia se alargará durante toda la lactancia. Sin embargo, ten en cuenta que a pesar de no tener la regla, sí puedes quedarte embarazada.

El útero, el protagonista de la cuarentena

Con el embarazo el útero aumenta su tamaño unas 30 ó 40 veces, y ahora debe volver a la normalidad, a través de un proceso que se llama involución uterina.

Pero además, para que el bebe pueda salir por el orificio de la vagina, el cuello del útero se ha borrado y dilatado. Al término del parto, el cuello uterino aún no se distingue del cuerpo uterino, un día después el cuello se ha reconstituido, pero el canal cervical se ha dilatado para permitir el paso de gérmenes. Un mes después del parto el canal cervical ya tiene sus dimensiones originales.

Para que el útero recupere su tamaño anterior, se producen los entuertos. Son contracciones que duran entre dos días y una semana y suelen aumentar cuando tu bebé se alimenta, pues la lactancia estimula la liberación de la hormona oxitocina, la cual produce las contracciones.

Loquios es el sangrado que tiene lugar en el puerperio y que va cambiando de color según lo que el cuerpo tenga que eliminar dentro del útero. Duran tres semanas.

Otros cambios físicos en la cuarentena

La vejiga se había comprimido por la presión del feto y te veías obligada a ir constantemente al cuarto de baño. Ahora recupera su tamaño y sus músculos volverán a la normalidad. Sin embargo, es aconsejable que intentes hacer pis a menudo para evitar infecciones en la vejiga.

El volumen del abdomen disminuye, y esto facilitará los movimientos del diafragma y por consiguiente una respiración más amplia y profunda. La piel del abdomen queda flácida. Recuerda hacer ejercicio pasada la cuarentena y aplicarte lociones hidratantes.

La frecuencia cardiaaca, que había aumentado por el esfuerzo físico del parto, vuelve a su estado normal. En ocasiones, el pulso se ralentiza, se trata de la bradicardia puerperal y es una respuesta fisiológica. Las venas, que se habían debilitado y podían romperse con facilidad, recuperan su estado normal, con lo que podrás decir adiós a las varices.

El estómago y el intestino pueden padecer una ligera dilatación, y tendrás digestiones más lentas. Al principio perderás el apetito y tendrás más sed, pero poco a poco volverás a comer como siempre, pero intenta llevar una dieta sana: ten en cuenta que en muchos casos, la lactancia aumenta el apetito.

Durante el embarazo se crea una acumulación de agua en los tejidos, que se elimina en las primeras semanas de la cuarentena: notarás que orinas y sudas más, con lo que puedes llegar a perder casi dos litros y medio de agua, pero además la expulsión del contenido del útero, la pérdida de sangre y la lactancia harán que pierdas cerca del 12,5% de tu peso.

En muchos casos, las recientes mamás sufren de hemorroides. Consulta con tu ginecólogo y presta atención a los puntos. El pecho puede ser otro motivo de dolor, por lo general no hay problema, pero en ocasiones se produce mastitis o grietas.

Las hemorragias no suelen ser comunes: dos horas después del parto vuelven los mecanismos de coagulación. En caso de que sufras hemorragias, deberás consultar con el ginecólogo.

Tu valoración:
  • 5.00/5
Comentarios: (11) Veces visto: (25874)

Comentarios

Regístrate y haz tu comentario

Acceso registrados


REGÍSTRATE

Y disfruta de todas nuestras acciones y promociones

Regístrate y envíanos tus sugerencias
articles - index - embarazo