Durante el embarazo, la piel de los senos y del abdomen se ve obligada a estirarse, pero también la de los muslos, las caderas y los glúteos. Al dilatarse, las fibras elásticas (de colágeno y elastina) de la dermis, la capa más profunda de la piel, se rompen y dejan una pequeña cicatriz en la epidermis, como una línea hundida: es una estría.
Al principio, pueden ser rosas, rojizas o moradas, depende del color de tu piel. Suelen medir entre 2 y 10 milímetros. Alrededor de los seis o 12 meses después de nacer tu bebé, empiezan a notarse menos porque se vuelven de color blanco nacarado. Los expertos aseguran que son difíciles de eliminar, pero sí se pueden prevenir o atenuar si acaban de salir: merece la pena que te cuides.
Por qué aparecen las estrías
Por genética: existe un componente hereditario de madres a hijas.
Por subir de peso bruscamente. La piel es muy elástica, pero en algunas ocasiones el peso que se sube en el embarazo es más de lo que la piel puede dar de sí. Intenta no ganar más de 12 kilos y mejor, poco a poco.
Porque la piel de vientre se estira en exceso si esperas dos bebés o más, si tu bebé es muy grande o si tienes exceso de líquido amniótico.
Por falta de elasticidad: si tu piel está seca y sin tonicidad se lesiona más fácilmente, porque no puede afrontar los cambios sin sufrir daños.
Utiliza cremas antiestrías para atenuarlas
Antes de que tu piel necesite recuperar la elasticidad, deberás aplicarte cremas hidratantes en las zonas que más se estiran, sobre todo en el abdomen y el pecho, a partir del segundo mes de embarazo.
Necesitas una crema que hidrate, revitalice y restaure la piel. Las más recomendables son aquellas que contienen centella asiática, que estimula la elasticidad; aceites de jojoba, borraja y de rosa mosqueta, con efectos reparadores y regeneradores de los tejidos de la piel, así como vitamina E.
En la parafarmacia de nuestros hipermercados Carrefour encontrarás Trofolastin Anti-estrías. Una de las cremas más efectivas porque es un estimulante dérmico, que ayuda a la piel a resistir el estiramiento físico propio del embarazo. Elaborada a base de centella asiática, aceite de triticum vulgare, hidrolizado de colágeno e hidrolizado de elastina. Hidrata y protege la piel, le da elasticidad y puede reducir las estrías recién formadas. Aplícala dos veces al día con masajes circulares, que estimulan la circulación y favorecen la penetración de los principios activos, hasta que se absorba totalmente.
Nutre e hidrata tu cuerpo y tu piel
Es importante beber mucha agua y llevar una alimentación sana.
A la hora de hacer la compra, elige alimentos ricos en vitamina A, que la encontrarás en los productos lácteos, las zanahorias, los albaricoques y los nísperos; vitamina E, presente en aceites vegetales, en los cereales y en las verduras, y en la todopoderosa vitamina C, es decir cítricos, patatas, lechuga y tomate. Recuerda que los ácidos grasos esenciales, presentes en verduras, aceites vegetales y pescado, dan elasticidad a la piel y favorecen la producción de colágeno. Además el kiwi es bueno para regenerar el tejido conjuntivo y la cicatrización.