De paseo desde pequeño
En las primeras semanas de vida ya se puede sacar al bebé de casa para dar paseos por la calle, el parque o al borde del mar. Debe convertirse en una costumbre, incluso durante el invierno, siempre que las condiciones meteorológicas no lo impidan.
El cochecito se hace imprescindible para este tipo de paseos porque el bebé está cómodo, protegido y cuando pueda ir sentado podrá mirar todo lo que estará a su alrededor. Algunos modelos de cochecito se convierten luego en sillas de paseo, utilizando el mismo chasis y sustituyendo el capazo por el asiento de la sillita. Otros que son sillitas pueden usarse como cochecitos porque tienen capota y cubrepiés. En ambos casos conviene comprobar que el respaldo pueda reclinarse por completo, que no existan juntas entre el asiento y el respaldo, y el que la superficie sea lo suficientemente amplia.
Controlar todas las piezas
Estos son los requisitos fundamentales a la hora de elegir el cochecito adecuado:
- El capazo debe ser ligero, hondo y amplio, con ganchos que se sujeten con fuerza al chasis, con respaldo reclinable, para cuando vaya creciendo ir sentándole; y con el interior lavable. Debe ir provisto de una capota plegable y de una cubierta, para proteger al bebé del sol, del frío, de la lluvia y del viento; de algodón impermeabilizado o de material sintético impermeable, una barrera contra el frío y la lluvia.
- El chasis debe ser ligero y fuerte, pintado con sustancias no tóxicas, que se pliegue con facilidad, que ocupe poco espacio y cómodo de transportar. También debe estar provisto de un bloqueo de seguridad para evitar los cierres accidentales y de un manillar con altura regulable, según la estatura de los padres.
- Hay que elegir que las ruedas sean pequeñas y rotatorias, muy útiles si las calles son lisas y llanas, y para realizar recorridos en zigzag. Si se requieren ruedas para calles irregulares o con muchos peldaños, tendrán que ser ruedas grandes.
- Los frenos deben controlarse con frecuencia. Deben alcanzarse con facilidad, ser de barra, para bloquear las ruedas posteriores y son perfectos para terrenos en bajada. Para los terrenos llanos, puedes escoger frenos independientes, sobre cada una de las ruedas.
Accesorios muy útiles
Además del cochecito, habrá que adquirir otros complementos que mejorarán su utilidad. La cubierta del cuco de plástico transparente es fundamental para días de lluvia. También es práctica una sombrilla, como alternativa a la capota, cuando hace sol y cuando el calor aprieta. La red de nailon o la bolsa para colgar del manillar es perfecta para llevar pequeños bultos: algunos pañales, un biberón, toallitas, etc. Además, una mosquitera puede resultar apropiada en zonas de riesgo donde haya muchos insectos por humedad o un lago cercano.
Preparados para el paseo
El cochecito se prepara de la misma manera que la cuna. El colchón debe estar cubierto de una tela impermeable, con el lado de la goma hacia el colchón, para mantenerlo seco en caso de mojarse. Conviene contar con dos sábanas, de las cuales una bajera, con ángulos; y una manta de lana o de algodón, para usar según la estación del año y la temperatura ambiental, a menos que el bebé vaya en un saco de invierno o vista con un pelele acolchado.