Cuando tu bebé comience a diversificar su dieta es el momento de ofrecerle leche de continuación. Por sus vitaminas, minerales, las calorías que aporta y su formulación es el paso previo a la leche de crecimiento.
Los tarritos ecológicos infantiles mantienen su equilibrio nutricional y su auténtico sabor. Se adaptan a las necesidades digestivas y nutritivas de tu bebé, porque se han cultivado sin agentes tóxicos y no llevan azúcares, conservantes ni colorantes en su elaboración.
Las toallitas húmedas sustituyen de maravilla al agua y el jabón, por su comodidad, eficacia y agradable olor. No solo a la hora de cambiar el pañal del bebé, también para limpiarle la carita, las manos y hasta la ropita. No faltan en ninguna bolsa de paseo, en los cambiadores de bebés ni en el bolso de las mamás.
A partir de los cuatro meses de edad, el 50% de la energía diaria que necesita tu bebé debe proceder de los glúcidos, presentes en los cereales. Es el momento de ampliar su dieta con un alimento que le aporta el combustible natural que necesita su organismo y le descubre nuevos sabores.
El contenedor de desecho de pañales evita el mal olor, respeta el medio ambiente, y te permitirá seguir disfrutando cada vez cambies a tu chiquitín. La mejor solución para deshacerse de los pañales.
La piel de tu bebé es suave, muy delicada y sensible. Necesita un gel, un champú y una loción hidratante que respeten el pH de su piel y que no irriten ni sus ojos ni su epidermis. Productos específicos para ellos.
Al jugar, los niños aprenden, se concentran, entrenan su psicomotricidad y lo pasan bien. Busca juguetes adecuados a su edad, sus habilidades y su carácter. Fíjate bien en la etiqueta: encontrarás toda la información sobre el juguete elegido.
Los zapatos abrigan, protegen y moldean los pies de los niños. Deben ser cómodos y de buena calidad, que sujeten el pie y permitan su transpiración. Presta atención a su calzado para que camine seguro por la vida durante sus primeros años.