Para que un niño superdotado se desarrolle plenamente requiere un diagnóstico por parte de expertos, la dedicación de padres y profesores, la comprensión de quienes le rodean, motivación, refuerzo y gratificación. Si el niño demuestra unas capacidades y aptitudes fuera de lo normal, habrá que contactar con el profesor y el colegio para pedir una orientación. Ellos también habrán notado que es especial y pondrán a su disposición un orientador e incluso un especialista que lo observarán.
Un psicólogo especializado en superdotación es un profesional que conoce los métodos de selección y educación para estos niños, al que los expertos en el tema recomiendan visitar. En el Mundo del Superdotado aseguran que los padres suelen acertar cuando diagnostican que su hijo es diferente, por eso desde todas las asociaciones y organizaciones recomiendan hacer una valoración ante cualquier duda. “Es una vez en la vida y vale la pena salir de dudas para ayudar a los hijos cuanto antes y así orientar su educación”, aconseja Carmen Sanz. Una vez que se ha diagnosticado la superdotación, los progenitores deben informarse sobre qué hacer en todos los ámbitos: el educativo, el emocional, en el hogar, con los hermanos... Incluso conocer los problemas que pueden ir surgiendo para estar preparados. Los padres que han pasado por esto y los profesionales coinciden en que es aconsejable una sesión de orientación con un equipo de psicólogos expertos en superdotación. Y siempre que surjan problemas, buscar ayuda sin esperar a que se agraven y el niño pierda cursos o sufra en el colegio o con los compañeros.